Renovarse o morir

Aunque el negocio de vídeo bajo demanda sigue estando en el candelero, ciertos modos de operar comienzan a demostrar fatiga: para seguir manteniendo sus millones de clientes, Netflix y otras operadoras, tendrán que mutar su modelo de negocio

Es a lo que parecen estar abocadas las empresas de entretenimiento que comercializan series y películas utilizando internet como medio de difusión.

Quizás la empresa más emblemática, Netflix, está viendo cómo, después de años de crecimiento sin límites, ve como cada semana que pasa, pierde miles de clientes.

Entre los factores que explican el retroceso, también en otras comercializadoras de series y de películas, se encuentra la difícil coyuntura económica, el cambio de hábitos y una competencia despiadada.

Afectación también en Bolsa

Siendo Netflix una empresa cotizada, el saberse que pierde miles de afiliados cada semana, ha hecho que el valor de su acción se haya desplomado.

Lo datos cantan: en el último trimestre la plataforma de streaming ha perdido 200.000 socios,  sin visos de recuperarlos.

Y las previsiones son todo menos halagüeñas: en los próximos meses, estima la empresa que lidera Reed Hastings, perderá millones de afiliados.

Y, además, la caída en Bolsa de Netflix, ha arrastrado a otras empresas de su sector: la acción de Disney y de HBO han caído en barrena.

Cambios de calado

Lo que viene, a tenor de los síntomas que tiene el sector, son cambios de mucho calado que afectarán a todo el sector.

De hecho, los cambios son tan vertiginosos que el intento de CNN+ de entrar en ese mercado se ha saldado con que su canal de vídeo bajo demanda ha tenido que cerrar solo un mes después de su puesta de largo.

Uno de los factores que más está afectando a este subsector del entretenimiento es el cambio de coyuntura económica, ya que, con apuros económicos, lo primero que se «recorta» son los gastos del streaming.

Son muchos los factores que hacen que millones de personas comiencen a tener problemas económicos: la pandemia, la crisis energética o la guerra de Ucrania.

Evolución de los consumidores

Es otro de los factores que están incidiendo en la cuenta de resultados de este tipo de empresas.

Los clientes, sobre todo los más jóvenes, son capaces de darse de alta y de baja varias veces al año del servicio de Netflix o HBO.

Esas dinámicas hacen que los resultados, mes a mes, no sigan una progresión suficiente como para poder planificar el negocio en los próximos años.

Por otro lado, la primera fase del plan de negocio, en el caso de Netflix, llega a su fin. Después de haber captado millones de usuarios con una política de precios muy bajos, llega el momento de fidelizar a esos clientes.

Las cuentas de explotación de esos negocios también se ven afectadas por el «trapicheo» de cuentas, ya que en el caso de Netflix se estima que hasta 100 millones de sus clientes dejan sus claves de acceso a familiares y amigos.

Modelo publicitario

Es otra de las soluciones que baraja Netflix para paliar la bajada de ingresos producto de la disminución de afiliados.

En eso no hace sino seguir el camino abierto por Amazon Prime Video y HBO de rebajar el precio de la suscripción en caso de que el afiliado de su pláceme a que entre las series y películas que visiona se intercalen anuncios.

El banco de inversión Morgan Stanley considera que, en el caso de Netflix, la compañía podría ganar miles de millones de dólares si intercala comerciales entre sus películas y series.

Sin embargo, la empresa californiana siempre ha tenido por bandera no introducir ningún tipo de publicidad en su plataforma.

Cifras elefantiásicas

Aunque Netflix ha perdido 200.000 abonados en los últimos meses, todavía tiene casi 201 millones de usuarios, que en le caso de Europa, pagan religiosamente 12,99 euros todos los meses.

Anualmente la cotizada en el mercado NASDAQ ingresa anualmente 30.000 millones de dólares, y sigue siendo la empresa más rentable de todas las que participan en el negocio de vídeo bajo demanda.

Nadie se esperaba que Netflix llegara a tener el éxito que ha cosechado hasta ahora: de Reed Hastings dijeron que no estaba en sus cabales cuando decidió modificar el modelo de negocio de lo que en sus orígenes fue una empresa de alquiler de DVD.

De la misma manera tampoco nadie llegó a creer la visión de Hastings de convertir a su empresa a la mayor productora audiovisual del mundo, y en pocos años lo ha conseguido.

Hitos

El primero de ellos fue en el año 2016 cuando Netflix se expandió internacionalmente, y entro en 130 países.

En aquel año, el 40% del tráfico online que se producía Estados Unidos era responsabilidad de Netflix, lo cual no le ahorró críticas.

La principal de ellas, aunque no solo se achacaba a Netflix, era la de utilizar para su negocio el despliegue de fibra óptica que habían hecho otras empresas y por la cual no pagaban ni un solo euro.

Por otro lado, Netflix ya da por terminada la fase en la cual captaba clientes a base de suscripciones muy baratas, por lo cual ahora se espera que el precio de sus suscripciones aumente sustancialmente.

Este modelo que utiliza Netflix no es nuevo ya que ha sido profusamente utilizado hasta ahora por otro tipo de empresas, como las de telefonía y las de seguros: una vez que se tiene los clientes se les exprime.

Ahora toca fidelizar a esos clientes y para ello se barajan muchas posibilidades: desde poner publicidad, pasando por membresías premium o inclusive desarrollar un canal de videojuegos.

El algoritmo es el rey

Es una de las claves del éxito de Netflix, y no es otro que la inteligencia artificial que se esconde tras la plataforma.

Lo que mejor hace esa inteligencia artificial es recomendar películas y series a partir de las preferencias que tiene cada cliente y las visualizaciones previas.

Detrás de Netflix hay también un nutrido grupo de científicos de datos que analiza el big data que proporcional los millones de afiliados para mejorar la experiencia de usuario y monetizar mejor las suscripciones.

Al mismo tiempo, los metadatos generados por los clientes son vendidos a terceros, la mayor parte de las veces comercializadoras de todo tipo de productos que así saben las preferencias de cada usuario.

Netflix, HBO, Disney+ y otras empresas del sector no tienen, ni mucho menos, su negocio agotado, pero tendrán que modificar su operativa si quieren seguir contando con su base de clientes.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Stock Catalog / bfishadow / Michael Duxbury / pixels / Roy Katzenberg / Chepry / Tim Green

Publicado por Gonzalo Sánchez del Pozo

Sobre todo apasionado: de las letras, de los paisajes, de los lugares insondables, de las historias, de los personajes, de las situaciones, de los mares, de las montañas. Nómada, como cantaba Franco Batiatto, "que busca los ángulos de la tranquilidad, en las nieblas del norte, en los tumultos civilizados, entre los claros oscuros y la monotonía de los días que pasan".

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