El agro español se digitaliza

El 5G de alta capacidad, que ya ha llegado a las grandes ciudades españolas, va a permitir dentro de poco que el campo español se digitalice, con aplicaciones que muchos ni se imaginan: desde monitorización en tiempo real de los animales de una explotación hasta tractores conducidos por inteligencia artificial

La digitalización está llegando a todos los rincones de nuestro país, incluida la España vaciada y el sector agropecuario, uno de los más atrasados de Europa.

Como en el resto de los sectores, y el agropecuario no iba a ser una excepción, digitalizarlo es sinónimo de un trabajo menos sacrificado y también una mejora en su rentabilidad y proyección de futuro.

Para hacer el campo español más rentable y eficiente será necesario el despliegue en el mismo de la tecnología 5G, algo que se echa en falta en buena parte del agro español, pero que es una condición indispensable para el desarrollo.

Un erial

Solo en lo que respecta a conexión de banda ancha, el campo español vive en otro siglo, y no necesariamente en el XX.

Solo al 63% del territorio agrícola y ganadero español tiene acceso a conexiones de banda ancha de al menos 100 Mbps, mientras que el 87% del territorio urbano llega a esa velocidad.

En el caso del agro español, la falta de herramientas de digitalización no solo afecta a los aspectos productivos, sino que lastra la vida de los ciudadanos que viven en pequeñas localidades de esos territorios.

Eso supone que en el campo español hay menos oportunidades de teletrabajo, supone invertir más tiempo en actividades burocráticas presenciales, imposibilidad de educación online y casi inexistencia de con el comercio electrónico dar salida a productos agropecuarios.

Esa falta de oportunidades provoca una menor natalidad y que los jóvenes, una vez que han terminado sus estudios abandonen el territorio y busquen trabajo en las grandes ciudades o en las capitales de provincia.

Si no hay negocio no se invierte

Es el dilema de las grandes empresas de telecomunicaciones que no se pueden permitir infraestructura de telecomunicaciones si detrás no hay un número de clientes que con los que logren rentabilizar la inversión.

Sin embargo, ahora que están llegando miles de millones de euros de fondos europeos, el gobierno de la nación se podría plantear extender esa infraestructura de telecomunicaciones en la España vaciada.

Plantear el despliegue del 5G en el mundo rural podría ser el empujón que necesitan amplias zonas de nuestro país para superar una brecha digital fundada en más de tres décadas de abandono.

Un reciente estudio de mercado llevado a cabo por la consultora Analysis Mason ha demostrado que si se invirtiese en infraestructura de 5G en los entornos agrarios españoles se generarían 16.000 millones de euros.

Sin embargo, admite el informe, el 5G desplegado tendría que ser de altas prestaciones, ya que, de otro modo, y aunque se resolverían los problemas de cobertura, sin la potencia necesaria para permitir las innovaciones más ambiciosas, la brecha digital se cerraría en falso.

Afectar al sector productivo

Si bien es cierto que un despliegue en el agro español de infraestructura de 5G de alta capacidad iba a beneficiar a todos sus habitantes, el objetivo primordial es llegar al sector productivo agropecuario.

Los objetivos serían mejorar la productividad de la industria agroalimentaria, la ganadería y la agricultura, y a buen seguro veríamos imágenes icónicas: tractores dirigidos por inteligencia artificial que podría roturar los campos sin necesidad de un conductor humano.

Pero para muestra un botón: en estos momentos son muchos los propietarios y trabajadores de explotaciones agropecuarias que se quejan de que, muchas veces, tienen graves problemas para poder hablar por teléfono móvil desde sus negocios.

Algo se mueve en las tecnológicas

De hecho, dentro del sector de la tecnología, bien es cierto que solo a nivel de pequeña y mediana empresa, se empieza a ver el sector agropecuario español como un nicho de mercado donde desarrollar soluciones.

Pero estas tecnológicas se encuentran con un grave problema, que el mismo que el del campo español: para poder desplegar esas soluciones necesitaría que funcionase una infraestructura de 5G de alta capacidad.

Además, para que un empresario del campo, independientemente de su tamaño, se decida a invertir en una solución, la misma tiene que solucionarle un problema, y si algo no falta en el campo son los problemas.

La poda

Y concretamente de frutales. La poda es uno de los momentos críticos en la recolección de frutales y la consultora Akis ha desarrollado una solución para ese proceso.

Los recolectores llevan, mientras podan la fruta, unas gafas en donde pueden acceder a información sobre cómo llevar a cabo la actividad de la poda, y al mismo tiempo pueden ser monitorizados.

Esa monitorización por parte de un técnico agrario se puede producir gracias a La Nube, y de esa manera el técnico puede ir controlando el trabajo de las diversas cuadrillas de trabajadores que están trabajando en la explotación.

¿Pero que necesita la aplicación para funcionar de una manera adecuada? Pues una infraestructura de 5G de alta capacidad de la que llevamos hablando durante buena parte de este artículo.

La salud de los animales

Los campos de actividad de las soluciones tecnológicas aplicadas a la productividad en el agro español son cientos, por no decir miles, y algunas de ellas tienen que ver con la salud de la cabaña de animales de cualquier explotación.  

Tener, en tiempo real, monitorizada la salud de los animales permite adelantarse a probables enfermedades que pueden tener en el futuro.

Actuar tempranamente redunda en el número de cabezas de ganado sanas que, en el caso de los ovinos y bovinos de carne se van a poder enviar a sacrificar, con lo cual se minimizan las pérdidas económicas.

Al mismo tiempo, animales sanos durante más tiempo también permiten disminuir el gasto en servicios veterinarios de todo tipo: desde la administración de antibióticos hasta la presencia, y el pago por sus servicios, de un veterinario en la explotación.

Desde drones a tractores autónomos

Con una buena infraestructura de 5G de alta capacidad, las explotaciones agrícolas podrán ser supervisadas con drones, y además vigilancias de lo más general a lo más específico.

Un dron puede tener una autonomía de varias horas, suficiente como para supervisar grandes explotaciones agropecuarias con cámaras de alta definición e incluso con cámaras térmicas.

La visión térmica permite desde encontrar animales extraviados a partir de su rastro de calor o inclusive anunciar, de manera temprana, el surgimiento de un fuego que puede destruir la explotación.

Inclusive, grandes fabricantes de maquinaria agrícola, como los norteamericanos de John Deere, llevan tiempo, en periodo de pruebas, generando tecnología que permita tractores conducidos a base de inteligencia artificial.

Fuente – EL PAÍS

Imagen – Michael Burns / Johan Viirok / Rosana Prada / Forest and Kim Starr / Miki Yoshihito / Apple and Pear Australia Ltd. / Military Sealift Command / Martin Pettitt

Publicado por Gonzalo Sánchez del Pozo

Sobre todo apasionado: de las letras, de los paisajes, de los lugares insondables, de las historias, de los personajes, de las situaciones, de los mares, de las montañas. Nómada, como cantaba Franco Batiatto, "que busca los ángulos de la tranquilidad, en las nieblas del norte, en los tumultos civilizados, entre los claros oscuros y la monotonía de los días que pasan".

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