¡Muchas felicidades JavaScript!

JavaScript cumple 25 años, y en este cuarto de siglo ha logrado convertirse en parte del ADN de internet, estando inextricablemente unido al desarrollo de la WWW, contando, a decir de los gurús de tecnología, con un brillante futuro

En estas fechas se celebran los 25 años de JavaScript un lenguaje de programación que revolucionó la web, y que su autor, Brendan Eich, programó en solo una quincena cuando corría el año 1995.

Veinticinco años después, ya nadie concibe la programación orientada a web sin la concurrencia de ese lenguaje de programación.

Un encargo de Netscape

Para los que en aquellos años ya «trasteábamos» ordenadores – mi primer ordenador «serio» fue un IBM con procesador 486, una torre de hierro fundido – tenemos un grato recuerdo en Netscape, uno de los principales navegadores por aquellas fechas.

Eich creó este «idioma» en apenas 15 días, en los cuales prácticamente no durmió, y después de presentarlo le fue admitido por la empresa Netscape Communicator, que lo aplicó a su navegador homónimo.

El principal logro de Eich fue crear un lenguaje que es interpretado directamente por el navegador, lo cual añadía mucha rapidez a la «carga» de las páginas web, no teniendo que ser compilado.

Este informático titulado por la Universidad de Santa Clara, se dejó llevar por el mainstream que en aquella época hacía que todo girase entorno a los ordenadores.

En la creación de JavaScript, un lenguaje, a fin de cuentas, tuvo mucho que ver su afición a los idiomas, que hizo que en el instituto estudiase español y alemán en la universidad.

Interactividad

Es el principal valor que aporta JavaScript, a decir de su creador es la interactividad que proporciona a los sitios web, por lo que sigue siendo uno de los lenguajes de programación más utilizados en la actualidad.

Además de la interactividad, su principal ventaja, también se trata de un lenguaje muy «agradecido» ya que solo con unas pocas líneas de código podemos ver resultados en pantalla, y además aprenderlo es relativamente sencillo.

Lo que, en un primer momento, nos referimos a los resultados del JavaScript, no eran sino botones y cursores animados con la complejificación de lenguaje permite reproducir vídeos, realización de llamadas e incluso gestionar publicidad interactiva.

Inclusive, JavaScript es parcialmente responsable de que se puedan realizar rastreos de en qué tipo de páginas navegamos, extrayendo mucha información sobre nosotros, como nuestra IP, que navegador utilizamos o qué sistema operativo tenemos en nuestra máquina.

Otras muchas ventajas

La realidad es que JavaScript no deja de ser una bicoca para cualquiera que se dedique al desarrollo, porque no solo se programa web con ese lenguaje, sino que también está presente en artefactos impensables, como lavadoras o cafeteras.

JavaScript es un lenguaje de programación sumamente flexible y que hace sencillo lo complejo, por lo que se puede decir sin temor a equivocarse que la World Wide Web no sería tan «limpia» como es sin el invento de Brendan Eich.

Otro acierto del los que mantienen vivo JavaScript es que se ha convertido en un lenguaje abierto que está presente en todos los navegadores que se utilizan de manera masiva para acceder a internet.

Tambores de guerra

En cierto modo, JavaScript, fue en aquel lejano 1995, parte del «arsenal» que utilizó Netscape para luchar contra el navegador de Microsoft, nos referimos a Internet Explorer, aunque finalmente el Explorer se hizo con al cetro.

Tal fue el trasiego comercial de aquellos años, que Netscape intentó hacerse con la propiedad de Java, aunque finalmente el propietario, por aquella época Sun Microsystems, se cerró en banda a venderlo.

Producto de necesitar un lenguaje de programación que permitiese una ventaja competitiva de Netscape frente a Microsoft, es como nació JavaScript, después que la empresa que dirigía Marc Andreessen no pudiese hacerse con Java.

Una historia curiosa

El encargo que recibió Brendan Eich de parte de Netscape Communicator fue la de crear un nuevo lenguaje, pero partiendo de Scheme, que había sido desarrollado en el MIT a mediados de los años 70 del pasado siglo.

Para hacer frente al imperio empresarial en ciernes que comenzaba a ser Microsoft, que había engatusado a millones de clientes con un sistema operativo y aplicaciones amigables e intuitivas, las especificaciones de JavaScript fueron las mismas: algo sencillo.

Fue esa aparente sencillez – a medida que ha ido «cumpliendo» versiones ha adquirido gran complejidad – lo que buscaba es la universalización de JavaScript, ya que podía «correr» sobre ordenadores no muy potentes y lo interpretaba el propio navegador.

De hecho, su primera versión de lenguaje se llamó Moccha – un preparado a base de café y chocolate inventado en Italia – como guiño deliberado a Java, que es como se denomina al café solo en la bahía de San Francisco.

Con intención de perdurar

Ya desde la concepción teórica de JavaScript, Eich buscó que su lenguaje de programación no fuese «flor de un día», sino que perdurase en el tiempo, al menos por dos décadas: hoy en día ha ganado un lustro a esa fecha.

Su consolidación se produjo en el año 1997, cuando pasó a formar parte de los estándares del ECMA, bajo la denominación de ECMAScript, lo que le ha permitido ser un estándar abierto que puede «correr» en cualquier navegador.

Es por ello, la especificación ECMA solo indica como se debe «construir» un programa en JavaScript, que ese idioma haya desbordado el desarrollo web para ser utilizado para programar, por ejemplo, todo tipo de dispositivos electrónicos de consumo.

En el código genético de internet

JavaScript pertenece al «núcleo duro» de lo que es la WWW, y sin su concurrencia no sería posible entender lo que es, y será, el desarrollo orientado a web.

Bien es cierto, y es una crítica constante, JavaScript, en estos 25 años, ha adquirido unos niveles de complejidad que en cierto modo ha ido en su detrimento, algo que asume, muchas veces con pesar, el propio Brendan Eich.

A pesar de que, como toda tecnología tiene un doble uso, lo puedes utilizar desde para crear malware hasta para diseñar cosas maravillosas y muy útiles como es el caso de Google Maps, que actualmente ha sustituido a todo tipo de guías.

¿Qué le depara el futuro?

Preguntados por el futuro de JavaScript, sus creadores consideran que, de no torcerse su evolución, pueden pasar otras dos décadas con el JavaScript en la «cresta de la ola».

Por otro lado, el JavaScript se encuentra tan enraizado en lo que ha sido y es internet, que su sustitución no tendría pronto reemplazo, sobre todo porque la actualización de los sitios web programados en JavaScript se hace con el mismo lenguaje.

Además, en estos últimos tiempos ha aumentado, y mucho, el número de desarrolladores web que se han interesado en aprender el lenguaje de programación que «pariese» Brendan Eich.

Fuente – EL PAÍS / Brendan Eich en Wikipedia / Netscape Navigator / Netscape Communicator Company en Wikipedia

Imagen – Dmitry Baranovsky / OiMax / Peter Shanks / pxfuel / Rick Massey / Alex Brown / Ken Hawkins / EL PAÍS / Conal Gallagher

Publicado por Gonzalo Sánchez del Pozo

Sobre todo apasionado: de las letras, de los paisajes, de los lugares insondables, de las historias, de los personajes, de las situaciones, de los mares, de las montañas. Nómada, como cantaba Franco Batiatto, "que busca los ángulos de la tranquilidad, en las nieblas del norte, en los tumultos civilizados, entre los claros oscuros y la monotonía de los días que pasan".

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