A la caza de WeChat

El intento de Donald Trump de prohibir operar a WeChat en Estados Unidos, ya ha firmado las órdenes ejecutivas en unos términos muy ambiguos, aunque pueda tener pocas consecuencias en la cuenta de resultados de Tencet, puede resultar muy dañino para la diáspora china en Estados Unidos

El WhatsApp chino vive sus horas más decisivas después de que la administración de Donald Trump haya vetado su uso en Estados Unidos, aunque bien es cierto que el primero que prohibió muchas aplicaciones norteamericanas fue el propio gobierno chino.

Con estas guerras comerciales, es lo que son, aunque se «cubran con otros ropajes», se está rompiendo la operatividad global de las aplicaciones, creando bloques regionales inclusive en lo que tiene que ver con las aplicaciones de mensajería instantánea.

Quien sea inocente que tire la primera piedra

Bien es cierto que lo que ahora está intentando la administración Trump con la aplicación WeChat, esto es, vetarla en occidente, es algo que ya ha logrado el régimen chino con aplicaciones occidentales.

Facebook, Twitter y Google no son operativas en china, y el gobierno chino se las ha ingeniado para que empresas chinas desarrollen productos similares a los de las compañías de Mark Zuckerberg, Jack Dorsey y Sergei Brin.

El ejemplo palmario es WeChat, que en esencia tiene el mismo funcionamiento que WhatsApp, pero que está circunscrito a China y está sujeto a la vigilancia que ejercen los omnímodos órganos de seguridad chinos.

Cerrar el grifo

La prohibición que ha instituido la administración Trump no es tan burda como la que establece el gobierno chino; Estados Unidos es una democracia y no puede, de buenas a primeras, prohibir que opere WeChat.

El camino para de facto censurar WeChat es mucho más sibilino, ya que Donald Trump ha impedido cualquier tipo de transacción comercial tanto con WeChat como con Tik Tok, otra red social china, esta última de vídeos.

La justificación para ahogar financieramente a las dos empresas chinas ha sido que, finalmente, ambas se encuentran sometidas al Partido Comunista Chino y que los datos de los norteamericanos registrados en ambos servicios podrían correr peligro.

Tan solo 45 días

Es la fecha que ha establecido la administración norteamericana para que las acciones puedan entrar en vigor, a pesar de que el texto de las órdenes ejecutivas es tan ambiguo que no queda claro que pueden hacer y no las dos empresas en territorio norteamericano.

Son muchos los especialistas en tecnología que creen que finalmente ni WeChat ni Tik Tok podrán operar en territorio norteamericano, sobre todo debido a que no podrán efectuar cobros a sus clientes en el territorio de la Unión.

Y eso por dos motivos. El primero de ellos es que la aplicación WeChat y Tik Tok quedaría bloqueada en suelo norteamericano, esto es, no sería accesible desde allí.

Por otro lado, las órdenes ejecutivas impiden que cualquier empresa norteamericana pueda proporcionar suministros de ningún tipo de WeChat ni a Tik Tok, pero no solo eso, tampoco puede hacerlo a sus empresas matrices, Tencent y ByteDance.

Corroborado por Mike Pompeo

Pero la aparente ambigüedad de las órdenes ejecutivas, ha sido despejada por el Secretario de Estado norteamericano en una reciente visita oficial a Praga.

Mike Pompeo ha hablado de medidas «extensas», lo que en lenguaje «trumpiano» es decir que todo es posible, hasta medidas que podrían ser un sindiós jurídico, inclusive para la legislación norteamericana.

Sin embargo, se especula con la posibilidad de que las medidas contra WeChat lo único que buscan es poner a Tencent, su empresa matriz, al borde de precipicio, para lograr que una empresa norteamericana se haga, a buen precio, con WeChat.

Aunque también el acoso a WeChat podría ser un nuevo capítulo de la «guerra fría» que la administración Trump mantiene con China, y que de un tiempo a esta parte ha adquirido un cariz tecnológico.

Conviene recordar que el primer capítulo de esta «guerra» consistió en obligar a los aliados europeos de Estados Unidos a vetar a la empresa china Huawei en el desarrollo de la infraestructura 5G.

Las objeciones de la administración Trump fueron casi las mismas que ha presentado con WeChat, y es que los datos que transitasen por esas redes 5G podrían acabar en manos de la inteligencia china.

No cunde el pánico en la matriz de WeChat

Aunque la situación pudiese parecer peliaguda, en las oficinas centrales de Tencet, al menos todavía, no ha cundido el pánico.

Tencet es una de las más grandes tecnológicas del mundo, ya que es la séptima empresa del mundo si atendemos a su capitalización bursátil, y precisamente ahora ha presentado sus resultados del tercer trimestre del año.

En los últimos tres meses la empresa ha aumentado el valor de sus acciones bursátiles un 37%, con un valor de su capital social de 33.100 millones de yuanes.

En el caso de su aplicación estrella, WeChat, ha aumentado un 6,5% el número de usuarios, llegando a los 1.200 millones, lo que equivale a un 15% de la población mundial.

Unas consecuencias soportables

Ante la tesitura de que WeChat tenga que dejar de operar en Estados Unidos y en un número sin determinar de países occidentales, la afectación a la cuenta de resultados de Tencet sería poco apreciable.

Y eso es porque el grueso de los negocios tecnológicos que realiza Tencet los realiza dentro de China, un país que tiene más de 2.000 millones de habitantes y que en las últimas décadas han tenido un desarrollo tecnológico sin par.

Además, los negocios que realiza Tencet en Estados Unidos suponen algo menos del 2% de sus cuentas globales.

Otros factores a tener en cuenta

Y muchos de ellos no tiene porque ser evaluados desde el punto de vista crematístico, sino desde el punto de vista de la afectación que puede sufrir la comunidad china en Estados Unidos.

La diáspora china en el país que preside Donald Trump utiliza WeChat como una manera rápida, fácil y barata de estar en contacto con sus familiares en la China continental.

Para muchos emigrados en el país de la Coca – Cola, no poder utilizar WeChat sería fatal para su equilibro emocional: el estar en un país extranjero se uniría no poder estar en contacto con sus familiares más cercanos, como padres, tíos, hijos y un largo etcétera.

Inclusive son muchas las empresas chinas que tienen filiales en Estados Unidos las que verían afectada su comunicación si WeChat fuese prohibido en América, entre ellos grandes conglomerados de casinos.

Fuente – EL PAÍS / Twitter en Wikipedia

Imagen – WeChat / Anthony Quintano / quapan / Sam Bald / Bundesministerium für Finanzen / Chris Yunker / Think London / David Merrett

Publicado por Gonzalo Sánchez del Pozo

Sobre todo apasionado: de las letras, de los paisajes, de los lugares insondables, de las historias, de los personajes, de las situaciones, de los mares, de las montañas. Nómada, como cantaba Franco Batiatto, "que busca los ángulos de la tranquilidad, en las nieblas del norte, en los tumultos civilizados, entre los claros oscuros y la monotonía de los días que pasan".

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